La llegada del segundo hijo

La llegada de un hermano.

¿Cómo afrontamos cómo familia la llegada de un hermano? A menudo, después del nacimiento del segundo hijo, surgen muchos miedos y dudas en cómo va a afectar la llegada de un nuevo miembro a la familia, sobretodo, al primer hijo. A veces, empezamos a observar conductas que nos hacen saltar las alarmas. ¿Es siempre una cuestión de celos? Yo creo que no, y hoy vamos a intentar desgranar que es lo que se moviliza con la llegada un nuevo miembro a la familia.

El modo en en el que transitéis el proceso de adaptación como familia siempre va a depender de cómo estabais colocados antes de la llegada de este nuevo hijo y de la conciencia con la podáis vivir vuestras relaciones. Recuperar el funcionamiento orgánico de vuestro sistema familiar requerirá tiempo, amor y paciencia.

Cosas que pasan con la llegada de un hermanito.

La primera pregunta que siempre os hago es ¿cuántos años tiene el primer hijo? No lo digo porque haya  una  edad  mejor  que  otra. O porque haya una distancia entre hermanos más adecuada que otra. Si no porque su edad influirá a la hora de gestionar sus emociones, de adaptarse a la nueva situación y en su capacidad de comprensión.

Deberéis adaptar el acompañamiento emocional que le ofrezcáis a su edad y su capacidad de razonamiento.

Cada niño y niñas depende de su momento evolutivo, madurez y grado de desarrollo socioafectivo transitara pos el proceso de manera distinta. Pero a menudo, en todos los peques surgen emociones y sentimientos contradictorios.

Algunas de las «conductas síntoma» que podéis notar son:

Conductas nuevas o regresivas.

Resulta que de repente se salta límites que jamás se había saltado. O empieza a adoptar conductas más desafiantes, dice que no a todo o incluso le nacen rabietas de manera intensa.

También podéis notar cambios en el sueño o en su alimentación. Surgen conductas regresivas y vuelven a pasar por situaciones que ya habíais dado por «superadas». Por ejemplo, hacerse pipí.

¿Cómo le acompañamos emocionalmente?

Si te apetece tienes más info en el video 😉

Ofrece empatía y comprensión.

Cuidado con lo de “ahora eres mayor”, valora si ha cambiado tu exigencia y las expectativas que creas ahora que ha pasado a ser el «hermano mayor». En general, la mayoría de niños cuando tienen que afrontar la llegada de un hermano aún son muy pequeños y te necesita.

Es mejor hablar del primer hijo, segundo… Para poder quitarle la carga emocional que conlleva hablar del mayor o el pequeño. A veces, no somos muy conscientes el poder de las palabras.

Delega en tu pareja, apóyate y permite que sea él quien, durante las primeras semanas, sostenga emocionalmente al primer hijo. En el caso de no tener pareja, busca algún otro adulto de referencia para el peque con el que pueda vincularse y que le ofrezca un clima de seguridad afectiva.

Es necesario a pasar tiempo a solas con el primer hijo y buscar ratitos de exclusividad. Aunque sea difícil al principio, poco a poco seguro que podéis buscar momentos para compartir de intimidad.

Ponerle consciencia la disponibilidad. Aunque sean momentos complicados de gestionar es importante intentar ofrecer ratitos aunque sean cortos de presencia. Os va a echar de menos.

Reafirmar vuestro amor. Ya sé que parece obvio. Pero es necesario que le pongáis mucha presencia y conexión.

Ten presente que hasta ahora el primer hijo estaba fusionado emocionalmente contigo y que te va a echar de menos. Esa añoranza y sus formas de expresión varían en cada niño o niña. Observa sus comportamientos y percibe qué necesita.

El tiempo.

Para reajustarse y recolocarse dentro del sistema. No hay fórmulas mágicas. necesitáis tiempo para que las cosas vayan a su sitio. No será el mismo que antes, será nuevo pero no tiene porque ser malo. Simplemente, todos volveréis a encontrar un sitio y a formaréis parte de un maravilloso engranaje.

La culpa.

Con la llegada de un hermano puede que surjan sentimientos de culpa tanto en ti como en el peque que siente que adora a su hermano pero a la vez siente rabia por todos los cambios que «ha provocado su presencia». Recuerda que lo haces lo mejor que puedes y lo mejor que sabes hoy. No te culpes ni juzgues todo aquello que sientes. Aceptar que todos estáis transitando un momento de reajustamiento y que las emociones están a flor de piel.

La aceptación.

Todo lo que sientes tú, es normal. Y lo que siente el peque también. Tranquilidad. Aunque ahora parezca un caos, todo volverá a su sitio. No luches. Quizás ahora no os podéis encontrar u os relacionáis con poca sintonía. No pasa nada. Es un tema de presencia y disponibilidad que con el tiempo volverá a encauzarse. No se ha roto nada.

Y como siempre, en estos temas si te sientes desbordada y necesitas ayuda no dudes en contactar con un profesional que pueda acompañarte en estos momentos de «transición». Si quieres te puedo ayudar desde la Consultoría Familiar.

Gisela Baz

Gisela Baz

Conscious Life Coach.
Disfruta de una vida consciente.

Deja un comentario

Información básica sobre protección de datos

  • Responsable Pau Gallinat .
  • Finalidad Moderar los comentarios.
  • Legitimación Tu consentimiento.
  • Destinatarios Pau Gallinat.
  • Derechos Acceder, rectificar y suprimir los datos.
  • Información Adicional Puedes consultar la información detallada en el Aviso Legal.