Quiero ser mi mejor versión

Quiero ser mi mejor versión.

Mira, voy a ir al grano hoy. Yo sí quiero ser mi mejor versión. Y eso no significa que la actual no me guste. Justamente gracias a que me apasiona crecer y mejorar creo que puedo decir que hoy por hoy me gusta (y mucho) quién soy. Una de las cosas que me gusta de mí, precisamente es mi actitud de «buscadora«. Busco la forma de mejorar en todos los ámbitos de mi vida, así que en el personal no iba a ser menos. Y cuidado, busco la forma de mejorar mi satisfacción personal. Pero no busco ser perfecta, no vayamos a confundirlo.

Ya llevo un tiempo escuchando a personas que dicen que no tienes que buscar ser tu mejor versión, que eso es caer en las garras del sistema o volverte carne fresca de gurús.

Ostras, a mi eso sí que me parece un poco fuerte porque ¿cuántos gurús nos habrán inspirado en la vida? Yo realmente agradezco que hayan personas que compartan formas de vida disruptivas que nos hagan plantearnos las cosas. Aunque algunas no me sirvan, otras veces nos hacen decir «voy a por a ir a por ello» o «yo quiero eso para mí.»

Buscar ser mi mejor versión no significa partir de cero.

Dicen que no hay que querer ser tu mejor versión porque eso quiere decir que no te aceptas a ti misma. Pero yo no lo siento así. Yo acompaño mujeres para que puedan aceptarse y quererse tal como son hoy, mientras buscan la forma de cambiar para mejor.

Me explico:

Estoy segura que deseas ser mejor profesional a diez años vista. Más o menos todas nos planteamos mejorar y crecer en el entorno laboral.

Si piensas en tu yo de aquí diez años quizás también te gustaría haber aprendido a quererte más y mejor. Tener una mejor relación con tu pareja o ser capaz de establecer vínculos de amistad cada vez más profundos… Haber enfrentado miedos, haber sido capaz de tomar decisiones…

Hagamos el ejercicio, piensa un momento en tu yo de aquí diez años. ¿Cómo es? ¿Qué le gusta hacer? ¿Qué ha aprendido? ¿Cómo es su vida? ¿Sus relaciones? ¿Como se siente con ella misma? ¿Qué hay diferente con tu yo de ahora?

De entrada tendrá diez años más de experiencia y si ha sabido aprovechar las oportunidades de crecer habrá aprendido muchas nuevas formas de comprender y relacionarse con el mundo ¿no crees?

Ahora piensa por un momento en tu yo de hace diez años. ¿Crees que has mejorado des de entonces? Yo des de luego no soy la misma.

La sola existencia humana ya implica un camino de evolución y de mejora, porque hemos venido a esta vida a aprender, a crecer y compartir lo aprendido.

Una versión más consciente.

Ahora bien, sí que es cierto que quizás lo que debo aclarar es qué significa para mí ser esa mejor versión. Tal y como yo lo siento, convertirte en tu mejor versión día tras día implica ir hacia adentro no hacia fuera. Es el compromosio absoluto contigo misma de intentar buscar tu versión más auténtica.

Es un trabajo de conexión con tu propia esencia. Nace de la voluntad y del placer de descubrirte cada día un poquito. Qué te gusta hacer, cómo te diviertes, qué te ilusiona, cómo son las relaciones que te nutren, qué es lo que te enamora de las personas. Un trabajo casi de rastreo para identificar tus talentos y tus fortalezas. Cuál es tu energía vital, tu identidad y tu propósito.

Esa «mejor versión» es la idea de vivir cada vez siendo más y más consciente. De ser capaz de darte cuenta de lo que no te das cuenta.

Poder preguntarte ¿Por qué y para qué haces lo que haces? Y que la respuesta siempre esté cargada de sentido por y para ti.

Acompaño a mujeres que buscan ser su mejor versión porque se animan a caminar hacia una versión capaz de escuchar a su yo más profundo y no solo se atreven a escucharlo si no que se permiten pode expresarlo, llevando a cabo acciones en su vida alineadas a su forma de sentir.

Cambiar forma parte de evolucionar

Cuando quieres hacer cambios no siempre tienen que partir de un malestar muy grande aunque es cierto que tocar cierto umbral de dolor puede ser un buen impulso para el cambio.

No tienes que sentirte necesariamente mal ni poner el foco en todo aquello que «no funciona». No estás rota ni incompleta.

Pero puedes querer tener una actitud proactiva en lo que respecta tu bienestar. De igual forma que revisas tu negocio para crecer y mejorar tus servicios, puedes revisarte y hacer reajustes para poder avanzar en tu trabajo personal.

Por ejemplo, que busques la forma de cuidar tu autoestima no tiene porqué significar que partas de una muy mala autoestima. Puede significar que hoy te quieres más que ayer pero menos que mañana. Esa forma de verlo te puede hace sentir en un camino constante de ilusión y entusiasmo hacia tu propia vida.

La aceptación como habilidad de vida.

Es cierto que soy una gran defensora de la aceptación. Creo que es la gran lección para la humanidad a muchos niveles en estos tiempos. Pero me niego a confundir aceptación con conformismo. Me niego a ver como hay personas que tras ese «yo me acepto tal y como soy» se permiten el lujo de ir repartiendo sus caquitas emocionales por ahí. Ya me entiendes. Estoy segura que sabes de lo que hablo.

Tenemos que aprender a ser más corresponsables, no podemos quedarnos solo con el «ama lo que eres», esa solo es la mitad de la ecuación. Esencial. Pero la mitad. El resto está cargado de posibilidades de aprender y de mejorar.

Como enamorada de la pedagogía sabes que creo firmemente en la posibilidad del cerebro de aprender nuevas formas de hacer. Puedes aprender nuevas formas de relacionarte o de gestionar tu emociones, incluso nuevas formas de interpretar tu realidad que te permitan liberarte de muchas de las cosas que te hacen daño.

Aceptación sí. Y mucha autocompasión. Pero el amor propio también va de responsabilizarse. De amarse tanto como para aprender a cuidar mejor de ti cada día. Y con ese amor, aprender a perdonarte y buscar la forma de reparar el daño. ¿a caso no es ese un proceso de mejora?

Si quieres saber más sobre este tema te invito a que leas mi ebook ¿Quién quieres ser? En el que profundizo sobre la necesidad de vivir de forma consciente abriendo espacios de autoconocimiento que te permitan revisar y cambiar aquello que necesitas paras ser más feliz.

Y créeme que se puede. Las estructuras mentales que te hacen sufrir o que te hacen daño son solo eso, estructuras. Las podemos modificar, cambiar por otras o incluso derrumbarlas para que disfrutes de una vida más tranquila y feliz.

¿Tú que opinas? ¿Crees que deberíamos querer ser nuestra mejor versión? ¿Qué te hace sentir a ti esa afirmación? Vente a instagram y charlamos! Abro debate 😉

Gisela Baz

Gisela Baz

Conscious Life Coach.
Disfruta de una vida consciente.

1 comentario en “Quiero ser mi mejor versión.”

  1. Increíble artículo!! Realmente lo he disfrutado mucho y me ha recordado la importancia de quererse a una misma a través de estos conocimientos… En realidad, hace tiempo me sentía muy perdida y mal conmigo misma. Gracias a este tipo de artículos y sobretodo escuchando a mujeres poderosas e inspiradoras a través de seminarios, he llegado a amarme a mi misma y a sacar todo mi potencial. Muchas veces no somos capaces de ver el verdadero poder que tenemos, por eso es importante que nos apoyemos unas a otras y nos ayudemos mutuamente.

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