Tu nueva normalidad

¿Cómo será tu nueva normalidad?

Poco a poco vamos a ir saliendo de esta situación. De verdad.

Aunque aún haya días que te parezca que el tiempo no pasa y que vivimos en el día de la marmota, en realidad, cada día que pasa es un día menos. Por lo menos, lo que es seguro es que vamos a ir saliendo de la situación de cuarentena para volver a recuperar una cierta rutina y podremos ganar movilidad.

Te has preguntado ¿Cómo será tu nueva normalidad?

Yo sí he pensado un poco en ello, y sé que mi nueva normalidad no será normal. Será rara. En realidad nada habrá cambiado pero todo será distinto. Este confinamiento se ha cargado muchas cosas, ha supuesto pérdidas irreparables para muchas personas y cuando volvamos a la calle estoy convencida de que podremos sentir las ausencias.

Adaptarse a esa nueva realidad.

Así que volveremos a nuestros trabajos, a nuestros bares y comercios pero de alguna forma notaremos el rastro de esta cuarentena, como si un huracán hubiese pasado por nuestros pueblos y ciudades dejando un rastro de incertidumbre, desconcierto e incomodidad.

Seguramente el escenario será muy parecido pero nos sentiremos fuera de la zona de confort.

Yo empiezo a notar como en esta nueva normalidad cuesta más sonreír, hay más mal humor y empiezo a cruzarme con rostros muy cansados y apagados. Es cierto que en los últimos años ya se percibía poca alegría en general. Pero ahora de alguna forma la desesperanza se contagia. Una segunda crisis económica en menos de diez años deja a muchas familias en situaciones extremas y de mucha vulnerabilidad.

A las que menos nos ha afectado, como mínimo, hemos notado el efecto de lo inesperado.

Nos encerraron en casa un día, de repente, con nuestras cosas «a medias», con nuestro mundo de sueños e ilusiones y con ganas de primavera. Hemos tenido que adaptarnos, flexibilizarnos y poner una buena dosis de actitud para mantenernos optimistas.

Cuando salgamos nos encontraremos con esa nostalgia en el ambiente aunque ahí fuera habrán crecido las flores y podrás disfrutar del aroma de los almendros si caminas despacio.

Confía en tu fortaleza mental.

Hay muchas personas con la sensación de que esta pandemia ha arrasado con el resultado del esfuerzo de muchos años. Otras tantas justo este año iban a empezar a darle forma a sus ideas o proyectos y han visto como se desvanecía la posibilidad de llevarlos a cabo.

Así que sea por lo que sea que estés pasando vamos a tratar de trazar juntas un plan. Un plan que te permita mantener el estado de ánimo. Porque la consciencia nos pide hablar claro y confiar más que nunca en que va a ser nuestra fortaleza mental, resiliencia y aguante, lo que nos harán avanzar.

Eres capaz de todo.

Es así, te piensas que no, que no vas a poder superarlo. Te angustias y lo entiendo. Depende de como y en qué te haya afectado esta situación seguramente estás asustada. El miedo nos da información muy valiosa no avisa de las amenazas y nos vuelve precabidas. No tengas miedo de sentir miedo. Esta bien.

Pero de verdad que puedes con esto y con más. El ser humano es capaz de soportar y adaptarse a las condiciones de vida más extremas que puedas imaginarte. Así que vas a salir de esta. Vamos a ser capaces de elaborarlo. Juntas transitaremos la confusión y al final, creceremos.

Cultiva tu mundo interior.

Cuando el exterior se pone feo el ser humano tiene la capacidad de poder crear su propia realidad. Puedes dejar volar tu mente, aferrarte al amor capaz de transformarlo todo y llenarte de vida. Puedes cultivar un mundo interior rico, diverso, cargado de calma.

Un lugar dentro de ti donde se apague el tormento, donde poder refugiarte cuando hay demasiado ruido ahí fuera.

Cuanto más te conozcas a ti misma más podrás recurrir a ese universo que nace en tu interior. Es tuyo y ya está en ti. La nueva normalidad es un camino de vuelta a ti.

Una crisis sistémica como la que estamos viviendo pide a gritos que cultives tu ser. No solo para poder gestionar tus emociones y cuidar de tu salud mental, también para poder disfrutar de nuevo de montañas y ríos, de un abrazo, de ese encuentro casual o de una puesta de sol con el asombro de un niño.

En momentos oscuros eleva tu espíritu.

Dale un sentido.

Cuando la vida golpea fuerte y nos hace tambalear nuestras estructuras de vida más básicas necesitamos darle un sentido. Primero de todo permítete transitar tu duelo, llora, enfádate, siente tu pérdida, tienes todo el permiso del mundo para expresar tu dolor como necesites. Busca la forma y déjate acompañar si lo necesitas. No tienes por qué vivirlo sola.

Luego búscale un sentido a esa experiencia, te ayudará poner el foco en un propósito más grande que tu propia existencia. El sentido último de nuestras vidas está cargado de la voluntad de contribución.

Busca cómo darle sentido a tus vivencias para poder ayudar a otros y facilitarles el camino. Ahora tu tienes una experiencia de vida que te convierte en experta. Busca la forma de que la cuarentena y esa oportunidad de volver a comenzar en una nueva realidad tenga sentido para ti.

¿Qué vas a hacer con ello? ¿Cómo vas avanzar hacia la nueva normalidad?

Gisela Baz

Gisela Baz

Conscious Life Coach.
Disfruta de una vida consciente.

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