¿Cómo expresar las emociones?

En el episodio anterior te hablé de la importancia de poder transitar las emociones. Es decir, darte permiso para sentir lo que sientes, reconocerlas y no bloquearlas, ignorarlas o engancharte a ellas.

Hoy vamos a ir un poco más allá.

¿Cómo podemos expresar nuestras emociones? La idea es movilizar la emoción para que no se quede como agua estancada en tu cuerpo. Darle una vía de escape o un salida de forma constructiva.

La forma constructiva de expresar tu mundo emocional es aquella que no te daña ni a ti ni a los demás.

Estoy segura que a menudo observas a personas que no son capaces de responsabilizarse de su mundo emocional y tienen la mala costumbre de ir soltando «caquitas emocionales» allá por donde van. Te he hablado alguna vez de estas personas porque las conozco bien.

Me he cruzado con varias a lo largo de mi vida. Proyectan en ti sus propias carencias y expresan su malestar en forma de envidia o con menosprecio.

Si algo aprendí al trabajar tantos años en equipos educativos es que era esencial que cada persona se pudiese revisar y hacer cargo de su propio malestar. Así que cuando veo algo fuera que me gustaría cambiar, recuerdo siempre una de mis frases mantras, que mis coachees escuchan mucho en sesión que es: empieza por ti.

Acompañar a otras personas o a niñes te ofrece la oportunidad de aprender y crecer cada día. Cuanto más aprendas, te expandas y transites más podrás comprender y ampliar tu mirada y la de otro.

Así fue como me comprometí desde muy jovencita con mi crecimiento personal. Observé que las personas que eran capaces de integrar la Inteligencia Emocional en sus vidas, gozaban de mayor bienestar y una sensación de paz interna que yo deseaba.

¿Qué he aprendido sobre expresar emociones?

Estos últimos años, a raíz de no poder ser madre, aún fué más necesario para mí, descubrir cómo podía autocuidarme, sostenerme y atender mi mundo emocional de la forma más amorosa conmigo misma que pudiera. He sentido cantidad de emociones muy intensas que en muchos momentos lo han empañado todo: sentimientos de culpa, vergüenza, frustración o incomprensión han aparecido con fuerza… y tuve que armarme una buena mochila para poder transitar cada fase del proceso atendiendo a mi salud emocional. Una mochila que sigo llenando de forma consciente a día de hoy de todo aquello que me nutre y me aporta bienestar: personas, situaciones, experiencias, autocuidados, etc.

El confinamiento y el COVID-19 han llevado a muchas personas a buscar también la forma de poder transitar todas esas emociones que se han despertado al caer la mayoría de estructuras que nos daban sensación de seguridad.

Este año muchas personas han sentido de la necesidad de atenderse, de priorizarse y de aprender a amarse. Porque ¿a caso no hemos sido nosotras mismas alguna vez de esas personas que te describía hace un momento? Seguro que puedes recordar algún día en el que hayas «descargado» tu estrés, tu «mal día», o tus conflictos internos con quien menos tocaba.

Bien, pues algo esencial para que esto no ocurra es poder regular nuestras emociones. Darles espacio y tiempo. Llevar a la consciencia a partir de hacernos algunas preguntas: ¿Qué ha sucedido? ¿Qué pienso sobre lo que ha sucedido? ¿Cómo me siento? y la última y más importante ¿Qué necesito y que puedo hacer que dependa de mí para poder atenderme?

Y aquí, amigas, no hay respuesta correcta. Cada una necesitará formas distintas de sentir que atiende su malestar. Algo que sí sé y puede darte una pista es que las emociones se colocan en el cuerpo. Poder movilizar el cuerpo a veces puede resultar una buena idea.

Emociones, ideas para expresarlas.

Te voy a poner algunos ejemplos de lo que llamo «amortiguadores emocionales» que veo que le funcionan a muchas personas (y a muchos niñes por su puesto), pero recuerda que lo principal es darte permiso para sentir lo que sientes sin añadir juicio.

  • Llorar. Las penas hay que llorarlas, En serio. Libera tensión. Es de mis favoritas aunque se me pongan los ojos como tomates merece la pena. Es la manera más sabia que tienen el cuerpo de hacer limpieza.
  • Bailar. Usar la música como catalizador es brutal. Depende de la emoción que necesites liberar te apetecerá un tipo de música u otra. Te invito a que explores diferentes movimientos: suaves, lentos, fuertes, saltos, etc.
  • Cantar. Todas las mujeres del mundo deberíamos cantar. Es increíblemente sanador poder liberar tu voz.
  • Usa tus manos: Restaurar muebles, cerámica, tejer, trenzar… Es muy sanador.
  • Pintar. La expresión artística es una fuente de placer y de liberar tensiones desde que somos muy pequeñitas.
  • Duchas o bañeras. El agua nos ayuda a dejar ir y a que corra la emoción a través del cuerpo.
  • Escribir. Hay quien prefiere escribir. Yo esta opción la uso mucho porque me expreso mejor por escrito que hablando. Ordeno mejor mis ideas y me da mayor sensación de que suelto y dejo ir.
  • Mandalas. Dibujar tus propio mandalas puede ser una herramientas muy potente de toma de consciencia. Con les niñes funcionan de maravilla.
  • Ejercicio físico. Pero ojo, una cosa es mover el cuerpo para activar, liberar y movilizar pensamientos o emociones y la otra es ir al gimnasio a «machacarte» como castigo por creer que no eres suficiente.
  • Mapa mental. No se trata de hacer un mapa conceptual en el que las ideas de organizan jerarquicamente si no de dejarte llevar por una asociación de ideas, añadiendo dibujos y colores. Es una herramienta que uso mucho desde que la descubrí para hacerme autocoaching y ver como mi cerebro está interpretando la realidad.
  • Hablar. La última pero más importante. Necesitamos hablar, y compartir territorios emocionales en entornos de confianza. Expresar con palabras aquello que nos preocupa y sacarlo fuera de nuestra mente nos ayuda a ordenar y salir del bucle mental. Ahora bien, es necesario hacerlo de forma asertiva y desde una comunicación desde el yo. Te hablaré más de ello en el próximo episodio vale?

Es importante que hablemos de cómo nos comunicamos con nosotras mismas y con el resto porque realmente no es tan importante lo que esté sucediendo en tu vida como lo que te estás contando sobre eso que te pasa.

Ya sabes que siempre digo que somos las historias que nos contamos.

Y hasta aquí el episodio de hoy. ¿Qué te ha parecido? ¿De qué forma canalizas o expresas tu mundo emocional? ¿Cuál me he dejado?

Gisela Baz

Gisela Baz

Conscious Life Coach.
Disfruta de una vida consciente.

Deja un comentario

Información básica sobre protección de datos Ver más

  • Responsable Pau Gallinat.
  • Finalidad  Moderar los comentarios.
  • Legitimación Tu consentimiento.
  • Destinatarios  Pau Gallinat.
  • Derechos Acceder, rectificar y suprimir los datos.
  • Información Adicional Puedes consultar la información detallada en la Política de Privacidad.